Archivo de la etiqueta: desigualdades sociales

Es hora de visibilizar qué valor aportamos a la sociedad

Las organizaciones no lucrativas nacen de la pasión de las personas para mejorar la sociedad a partir de la preocupación por causas muy diversas: las desigualdades sociales, la cultura, la acción social, la equidad, los deportes, los temas ambientales, …

Recuerdo hace tiempo la presentación de los resultados de un estudio en una entidad, que lo resumieron en una sola frase: ” Quien os conoce, os quiere, porque sabe lo que haceís y para qué sirve. Lástima que os conoce poca gente… ” La frase tiene una primera parte positiva, pero la segunda parte no lo es tanto. Evidentemente, las personas que estamos implicadas en entidades del tercer sector estamos plenamente convencidas de la utilidad social de nuestras organizaciones: por eso estamos implicadas!

Pero no podemos contentarnos sólo con que nos valoren quienes tenemos al lado. No vale sólo con estar convencidos de los que cada día ven y viven el trabajo de la organización. No nos podemos quedar contentos con aquella frase tan utilizada de que son intangibles. Nos toca ser capaces de mostrar, medir y reivindicar la aportación social y económica a la sociedad, y lamentablemente esto no siempre es evidente o fácil de explicar.

Hace muchos años que se hacen esfuerzos de evaluación de impacto en las entidades del tercer sector. Ya hace más de diez años que en los Congresos sobre Investigación en el Tercer Sector oigo hablar de metodologías para ayudar a las entidades a mostrar el valor económico y social. Algunas son específicas de ámbitos concretos y otros se pueden generalizar más. Hace 5 años en Escocia descubrí el SROI, una metodología para la monetización del valor que ahora parece que está arraigando en nuestro entorno, y empezando a haber experiencias de entidades que están trabajando, y eso es positivo. Pero la evaluación de impacto no se puede resumir con el SROI ni con ninguna otra metodología. Cada una tiene elementos destacables y limitaciones, y toca convivir con lo que pueden aportar. Hace años quizá se podía admitir un acto de fe sobre el valor de aportación de una organización, pero hoy en día se están desarrollando metodologías y maneras de mostrar lo que aportamos a la sociedad: en mejoras y en ahorros.

Para mí, lo realmente destacable es el progresivo desarrollo de una cultura de evaluación de impacto que lleve a las organizaciones y sus equipos a hacer esfuerzos continuados en esta línea, e incorporarlas en la propia concepción de los proyectos y la actividad organizativa. La recogida de información siempre es el punto crítico para cualquier análisis, por lo que, si desde el principio tenemos presente que tendremos que evaluar el impacto, habrá muchas más posibilidades de conseguir resultados explicables sobre cómo estamos contribuyendo a la mejora social o a la creación de capital social o a la protección ambiental o ….

La evaluación del impacto no es una metodología sino una cultura a la hora de realizar nuestras actividades, que nos ayuda a seleccionar y realizar aquellas actividades más directamente alineadas con el impacto social que busca nuestra misión. No se trata únicamente de un tema de calidad en la actuación, sino de saber que estamos cambiando: los esfuerzos de medición de impacto social y económico intentan explicar y mostrar los cambios. La confianza no es ciega: se construye día a día a partir de los datos, con organizaciones transparentes que nos esforzamos para mostrar lo que estamos aportando a la sociedad…

Las organizaciones del siglo XXI deben saber explicar a la sociedad el valor social y económico que aporta su actividad.


Imagen | lestraperlista

Para más información consultar Guía para el Retorno Social de la Inversión (SROI)